La crisis del papel no afecta de igual forma a la literatura que a la prensa escrita. Un 54% de españoles lee y compra libros, según datos de la Feria del Libro Digital, las mejores cifras de los últimos años. Lejos de relajarse, las editoriales españolas se han puesto las pilas respecto al e-book que, aunque suene a chino, existe desde hace tiempo. Muchos libros no sujetos a derechos de autor, fondos públicos y archivos, están digitalizados, como ocurre a raíz del acuerdo firmado entre la Biblioteca Nacional y Bubok. Pero son los e-book de consumo los que aún no se han consolidado. De hecho, según estudios de PricewaterhouseCoopers, en 2011, las perspectivas de negocio en papel dentro de EMEA (Europe, Middle East and África) crecerá un 2,4 % hasta alcanzar los 43.362 millones de euros, mientras que el e-book ocupará el 1,4 % del total. De momento, no será una amenaza para el libro tradicional.
Transición plácida, pero no rápida
Así lo define Patxi Beascoa, director de Marketing de Random House Mondadori. La incertidumbre es máxima. “De momento (apunta Rocío Isasi de la editorial Maeva) hemos hecho los deberes pidiendo derechos digitales, estudiando precios y plataformas y transformando los libros al formato e-pub -el más generalizado en e-book-”. Hay que posicionarse ante la presión mediática y de las compañías de telecomunicaciones y tecnológicas, ya que descargar un e-book exige co nectarse a Internet.
Un paso más ha dado Random House Mondadori, Planeta y Santillana que ultiman un proyecto de distribución conjunta, que se pondrá en marcha según Beascoa, “a mediados de 2010 con unos 8.000 títulos”.
Un 54% de españoles compra y lee libros, según datos de la Feria del Libro Digital
Las iniciativas se multiplican y cada vez surgen más portales de Internet que ejercen de librerías virtuales. Desde 2006 Leer-e es una de las pioneras en la venta de e-reader y e-book, y junto a la agencia literaria de Carmen Balcells, que representa a la mayor parte de escritores en lengua castellana, promueven Palabras Mayores que “a finales del 2009 (confirma Ignacio Latasa, director de www.leer-e.es) contará con 4.000 títulos en castellano”.
Ventajas y desventajas
Un factor podría decantar la balanza. “Hay que tener en cuenta (apunta Iñaki Beascoa), que el e-book no atiende a impresión, almacenamiento,
transporte... así que será más barato”. Leer.es, por ejemplo, vende novelas, entre 2 y 5 €, de García Márquez o Vargas Llosa.
Además, según declara Latasa, “el e-reader permite almacenar muchos libros, su consumo energético es escaso, es ligero, permite diccionario, cambia el tamaño de letra, no molesta a la vista y es ecológico porque disminuye el consumo de papel”. Rocío Isasa añade más: “Es cómodo para viajar, permite anotaciones y me ahorro el `¿puedes apagar ya?` de mi marido porque tiene luz propia”. El principal problema es su precio, alto para sus prestaciones; el más barato, la nueva versión del Kindle de Amazon (188 €). Los expertos consultados coinciden también en que el e-reader está en fase embrionaria y que el futuro pasa por un único dispositivo a través del cual leer, escuchar música, conectarse a Internet, consultar el e-mail o recibir llamadas. De hecho, hasta ahora se descargan más e-book desde iPhones, cuyo fin no era lector, que desde e-readers, lo que abre el abanico de posibilidades.
Otro problema a afrontar por la industria del libro es la piratería. Sin embargo, como coinciden Rocío Isasa, Patxi Beascoa e Iñaki Latasa, “la experiencia de la música y el cine nos hacen estar precavidos y esperemos que el Gobierno tome medidas”. Lorenzo Silva, escritor, apostilla: “El libro no se salva con espectáculos en directo”.
Futuro
Las editoriales educativas son las más avanzadas con respecto al e-book ofreciendo libros de texto electrónicos y páginas interactivas ante las políticas que apuestan por las aulas digitales y la familiarización con las TIC.
Significativo es también que el grupo de población que más dedica tiempo a la lectura esté entre los niños de diez a trece años, con una tasa del 81,9 %, precisamente los más acostumbrados al universo digital. “Ellos son el futuro (reflexiona Isasa) lo que asegura la consolidación del e-book”.
Otro dato que lo ratifica es la próxima irrupción de Google Editions (con medio millón de títulos), que permitirá leer conectado a la red, lo que algunos ven como el principio del cambio, aunque nadie se atreve a fijar una fecha.